
Una de las razones por las que a los padres se nos concede el "permiso de paternidad" es que, de ese modo, tenemos unos cuantos días para llevar a cabo todos los trámites administrativos pertinentes para regular legalmente al recién nacido. Tengo quince días naturales... quizá no sean suficientes.
Y me explico.
Al nacer un bebé en la maternidad te entregan un
papel amarillo en el que la matrona, el médico u otro testigo cualificado (ATS, Juez del Tribunal Supremo, Garzón, Decano del Colegio de Decanos o cualquier otro) , aseguran que ha nacido el niño/a en tal sitio a tal hora.
Los padres, con ese papel debidamente cumplimentado (nombre de los progenitores, de los abuelos, dirección, números del DNI, teléfono, medidas de la madre, anchura del padre, cuenta corriente, clave de la VISA, etc.) tienen que ir al
Registro Civil del municipio adjuntando el Libro de Familia (si ya lo tienen). En esta parte del trámite es importante que estén casados legalmente (no valen bodas
zulus o
maorís o marranadas de esas) ya que así sólo tiene que ir el padre. De otro modo tienen que ir el padre y la madre en un plazo no superior a 30 días desde el nacimiento del retoño. En cualquier caso hay habilitadas unas maravillosas zonas de "lactancia materna" para que la señora pueda darle el pecho al hijo y al padre mientras esperan.
Bueno, como ya tenía experiencia con el tema de las colas en el
Registro Civil me planté allí a las 8:30 de la mañana, esto es media hora antes de que abriesen sus puertas. Delante mío ya había como unas quinientas personas (500) y cuando llegó la hora de entrar, detrás mío había como mil personas más (1000). Como extra informativo añadiré que era una mañana muy fresca y yo llevaba poco abrigo.
Calculé a ojo que estaría con el trámite unas dos horas y media PERO cual fue mi sorpresa cuando descubrí en "Información" (entré en el edificio a las 9:15) que me daban el número 27 para dar de alta un nuevo nacimiento en el registro. Al parecer los 500 de delante mío iban a otras cosas y, en esta ocasión, me atendieron rápida y eficientemente. Además, me dieron como regalo sorpresa el Impreso 140 de Hacienda para solicitar las ayudas por nacimiento.
Así que ¡menuda alegría!, a las 9:45 salía del Registro Civil con al Libro de Familia listo y lo de
Hacienda enfilado.
Siguiente parada: la
Seguridad Social (
SS abreviado, pero ninguna reminiscencia del pasado "franquista-fascista-nazi", es una simple cuestión de siglas).
Ahí la cosa tampoco fue del todo mal. Llevar la libreta, el Libro de Familia ("¿ha traído usted una fotocopia del mismo?" disparado a traición pero, como me lo sabía, traje conmigo cuatro. Es lo que tiene ser perro viejo). Me atendieron relativamente rápido, salvo por el detalle de que cuando me tocó el turno llamaron al móvil de la funcionaria con un asunto relacionado con que se había estropeado un ordenador en no se donde y alguien muy importante no podía hacer no se qué. Solucionar eso le llevó quince minutos y en el proceso me perdió la libreta, que apareció -no sé cómo- en una mesa más allá, bajo el teléfono de otra funcionaria que parecía muy atareada con su ordenador (por la sucesión de "clics" estaba en una pantalla del
buscaminas muy jodida). Tras varios deletreos de mi apellido y del nombre de nuestro hijo (¿primer apellido?¡Ah, eso era el segundo nombre!¿Lleva guión?¿Lo he escrito bien¿?No me había dicho que acaba en "d"?¡Ah, era en "s"!...) salí de allí victorioso y con el trámite hecho.
Lo siguiente, que pensaba que iba a ser rápido, resultó ser el "empadronamiento" en el
Ayuntamiento. Y aquí la cosa se fastidió. Cuando fui con todos los papeles me dijeron que había que pedir hora por adelantado y que, como muy pronto, podría ser cuatro días después. Cuenten ustedes que me ha coincidido el "permiso de paternidad" con dos días festivos y dos fines de semana, así que a los 15 días restamos 6 días. También los 3 días que estuve en la Clínica con mi esposa. Así que me quedaban 6 días para los trámites, y el
Ayuntamiento me hacía perder 4 días más ya que sin el empadronamiento no puedo terminar el papeleo ante la Tesorería General de la SS y el Ambulatorio asignado.
Al menos me dio tiempo a ir a
Hacienda a llevar el impreso 140. Aquello fue muy raro porque no había cola, no me pidieron ningún papel adicional y encima me trataron de manera muy cortés y amable.
Así que el lunes, sin falta, a las 9 de la mañana me veo haciendo cola ante la
Tesorería con mi carpeta azul llena de papeles, fotocopias y documentos varios a la espera de saber que nuevo trámite tendré que hacer en tiempo récord.